lunes, 5 de julio de 2010

Alguien que quería una bici y se llevó a la dueña.


Cuando en dos dias aquél sueño parecía imposible, se convirtió en algo sorprendente para ambos, algo que aunque no lo supieramos, sí sentíamos que iba enserio, algo que no quedaba ahí, aquello que todos esperamos que llegue algún dia...

Supongo que son como tú dices las sincronias universales, jajaja, (expresión que tanta gracia me hacia al oírtela decir al principio), y que quieras o no, todavia me hace gracia, porque viene de tí, en parte por eso. Lo que también parecía malo, ahora nos hace más fuertes, he aprendido no te imaginas cuánto contigo, cosas impensables anteriormente, y las que quedan...

Todo me ha enseñado a que no hay nada imposible, no hay barreras frente el amor, ni sexualmente, legalmente, cronológicamente ni nada menos importante que eso.

Y es que, hoy, hoy hace cinco meses, puedo decir que no puedo estar sin un pedazo de tí, sin ninguno de tus sentidos, no quiero oler otra colonia que no sea la tuya, ni besar otros labios que no sean de amor, de mi amor, con tu amor, de tí... que por mi nariz entre óxigeno ageno, no quiero que mi camisa se despida de mí sin haber pasado tus manos por encima de ella antes, "(de reojo)ufff, es que te haría daño eh", "morraka, ¿Sabes que te quiero no?", ¡PORFAVOR, NO!

Como ya te he dicho, no seré nada pasajero en tu vida, no lo quiero de esa manera, y siento por mi parte que no será así.

Lo que ahora nos parece especial, y lo vemos como un: "ufff ojalá....". Mañana será algo normal, ya no te tendré que echar de menos cuando sepa que pasarán horas sin verte, no tendré que enviarte mensajes de buenas noches, ni escondernos por tierra hostil...

Por si todavía no te has dado cuenta, con todo esto te digo que te quiero, pero como se queda corto, y esto también, solo puedo decirte que cuando estamos juntos nuestros corazones se llaman, y ese es mi querer, está fuera, pero también está dentro, cuando noto la sonrisa al ir a verte, por dentro mi corazón se acelera, y mi barriga baila a ritmo de Robert, suave como una palmera, sin molestar, sin apenas pedir perdón.

Mañana sigo con el escrito...

martes, 16 de marzo de 2010

Eres tú, no los demás.

Yo no entiendo lo que la gente no entiende.


Manipulación, idealismo, egoísmo...

Nunca estarán de acuerdo contigo si no lo viven, si no lo sienten, eso está claro, pero al menos, no juzgar si no se conoce, aunque ordinariamente se tenga una opinión, no manifestarla con rechazo, simplemente dejar vivir a la gente, mirar por su felicidad y no esperar a que pase algo malo para decir: "Si ya lo sabía yo que esto iva a pasar...", simplemente dejar vivir y esperar a ver los resultados, porque es muy fácil criticar desde fuera.

Y aunque no resulte complejo decir que no importa lo que los demás digan y/o piensen, es muy importante para sentirte cómodo dentro de la sociedad que te rodea, porque aunque no te afecte directamente, ya te cohibe a hacer según qué cosas, porque te verán mal, te verán diferente a ellos, claro, porque no sigues las reglas de su juego, pero realmente, ¿de qué trata el juego? de ser como muñecos manipulados por cuatro personas superiores a tí que ya han dirigido a todos los demás, enseñados a hacer lo que se nos diga, hacer lo que todos hacen, y seguir ejemplo, ¡NO!, no cometan ese error, porfavor, sois libres con vuestras vidas, nadie tiene que construírosla, eso es tarea de cada uno. Si os quereis, luchar por vuestra libertad, yo no tengo la mía todavía, pero porquie las circunstancias me lo impiden.

Y sobretodo, ante una situación difícil(mal vista por la sociedad), no te dejes ganar, no, no les des ese placer, no se lo merecen, lucha por esa persona si la quieres, años después la gente ni se acordará de que eso estaba mal visto, quizá ya no hay problemas, años después pasareis desapercibidos, el mundo progresa, si nosotros no empezamos y lo hacemos mejorar, ¿Quién lo hará por nosotros? por algo se empieza, por uno mísmo.





Ser felices.



sábado, 19 de diciembre de 2009

Esto es como el mar...

No sé por donde empezar, empezaría porque me siento mal, agobiada y cohibida, seguiría diciendo que no quiero sentirme como tal, continuaría diciendo que estoy harta. Pero nada de eso ocurre, todo está en mí, todo lo que me sucede me lo provoco yo de manera voluntaria e innecesaria, teniendo gente genial a mi lado cada día no tendría porqué preocuparme nada, pero me preocupa, ¿y por qué? Pues estoy casi segura que, será puro masoquismo y egoísmo las palabras que mejor definirían mi estado de ánimo, porqué nadie me ha hecho nada, absolutamente nadie, y no tengo motivos razonables para estar así con el mundo, en concreto con él. Él es la persona que me ha hecho feliz desde que lo conozco, ha sabido sacarme esa sonrisa que tanto me cuesta en momentos difíciles, la persona que me llena día a día con cualquier detalle, podría decir, que ahora mísmo le quiero, pero tengo miedo al compromiso, compromiso de la situación, de estar con alguien, compromiso de pareja, de saber querer, de conseguir una estabilidad, y de no derrumbarme a la mínima que pase algún temor por mi cabeza. Cuando estoy con él me siento en una nube, quiero que el tiempo no se acabe, no me hace falta nada más, es imprescidible para mí, es un momento único, ¿Quién sabe si se volverá a repetir? Por eso intento disfrutarlo, dejarme llevar y sentirlo, cosa que voy aprendiendo, tras que alguien me abriera los ojos y me aconsejara sobre lo que debía hacer. Cosa que no me gusta, que tendría que aprender por mí misma, que la vida es dura y hay que conseguir las cosas por el propio mérito de luchar para conseguir algo, cosa que he hecho hasta ahora.
Quizá, todo me ha parecido tan fácil que no lo he valorado, o no he sabido estabilizarme ante la situación, porque ya todo me parecía estable, no había que hacer ningun matíz, todo estaba hecho, pero no, en realidad todo estaba por hacer, es como una plantación sin semillas, pues todo lo que no había hecho nunca lo estoy haciendo ahora sin darme cuenta, el tiempo y él me ha enseñado a aprender a saber estar en una relación, estabilizarme, cosa que es muy dífícil siendo una persona inestable, aprendo a varlorar algo increíble y único, algo que jamás en 14 años había topado conmigo.
Incluso he llegado a pensar, que me hace falta que me hagan daño, para entonces, valorar más lo que tengo, lo que tube, y lo que nunca tube...

Todo está en mi cabeza, pero yo, te quiero como nunca había querido a nadie, contigo soy feliz, me das todo lo que necesito, y yo intento dartelo a tí, aunque tu me digas que lo he conseguido, todavia me queda mucho por hacer en esta vida, contigo o sin tí...Aunque por ahora, quiero que sea contigo.


En definitiva, a las mujeres nos gusta comernos la cabeza.

martes, 11 de agosto de 2009

Honestidad.

Honestidad es aquella cualidad humana por la que una persona se determina a elegir actuar siempre con base en la verdad y en la auténtica justicia (dando a cada quien lo que le corresponde, incluida ella misma).
Ser honesto es ser real, acorde con la evidencia que presenta el mundo y sus diversos fenómenos y elementos; es ser genuino, auténtico, objetivo. La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás, que, como nosotros, "son como son" y no existe razón alguna para esconderlo. Esta actitud siembra confianza en uno mismo y en aquellos quienes están en contacto con la persona honesta.

La honestidad no consiste sólo en franqueza (capacidad de decir la verdad) sino en asumir que la verdad es sólo una y que no depende de personas o consensos sino de lo que el mundo real nos presenta como innegable e imprescindible de reconocer.

lunes, 27 de julio de 2009

Impotencia

¿Impotencia? Sí, impotencia por no poder hacer nada, porque la distancia y la edad, es algo que a mucha gente le impresiona, y quizás, por lo más simple, y difícil que podamos ver, puede salir un hecho real, pero es que no confío, no confío en que ese día llegue a mis manos, porque lo veo lejos, muy lejos, y ahora solo quedaría la esperanza, pero llega un momento que pienso: de que sirve tener esperanza, si no se si va a llegar el momento, ni cuando, ni si como lo espero... Pero bueno, lo único bueno que puedo sacar de esto, es que no todo se tiene cuando uno quiere, me he acostumbrado a tenerlo más o menos, todo, cosa que no me ha servido de nada, ni me siento orgullosa de ello, pero he aprendido a que a través de esa impotencia, detrás de esa palabra, hay una felicidad, una felicidad por los que me rodean, por los que quiero y aprecio, por mis amigos, aquellos que están felices con lo que tienen, unos más y otros menos, porque les ha llegado la felicidad, a unos más merecida que a otros, y después, están, los que no están bien, y precisamente, son los que más se merecen estarlo, porque han estado años luchando por ello, y aun con todo, saben sobre llevarlo, cosa que si me pasase a mi, no sabría como controlar esa situación, pero bueno, supongo que todo son etapas, que quizás ahora estás bien, y en un instante, en milésimas de segundo, todo puede girar, puede cambiar, puedes sentirte de una manera muy distinta a la que te sentías desde un principio, o al revés, estar muy mal, y de repente que suceda algo que te llene de alegría, que radie en la cara de felicidad, pero eso, nunca sabes cuando te va a llegar, y si lo buscas, es difícil encontrarlo, es cuando menos te lo esperas, que llegan las cosas, y sinceramente, pienso, que la única razón por la que se debe luchar, es por lo que pueda venir después, algo que no sabemos, ni si para bien o para mal, pero todo es el tiempo, esperar... Puede que esto ultimo que he escrito, no tenga nada que ver con la impotencia de la que hablaba al principio, pero es que, comienzas por tener impotencia por cosas que pasan, o mejor dicho, por cosas que no puedes hacer, ni cambiar, ni tan solo, decir, ni saber sii decírselo o no, si equivocarme y que todo vaya a peor, o seguir con ello, es algo que se lleva por dentro, y que al final, te acostumbras...Supongo que todo esto pasará cuando lo haya visto...

lunes, 20 de julio de 2009

Mohandas Karamchand Gandhi






Mohandas Karamchand Gandhi nació el 26 de Octubre de 1869 en Delhi (Índia), y murió en 1948) Pensador y líder del nacionalismo indio. Es la personalidad indígena más relevante de la historia india contemporánea. Domina la escena política y social de la India durante la primera mitad del siglo XX. Valioso legado de su actividad encaminada al bien de sus compatriotas y a la independencia de su país en el marco de una extraordinaria concepción filantrópica y humanitaria, ha quedado la obra titulada por él Historia de mis experiencias con la verdad (que en su primera redacción data de unos veinte años antes de su muerte), una mole ingente y varia de artículos publicados en revistas y periódicos, numerosos discursos oficiales pronunciados en la India y en Inglaterra y las abundantes alocuciones de carácter familiar y paternal dirigidas al pueblo y cuyo vivo y religioso recuerdo se mantiene todavía. En resumen: Mahatma Gandhi (1869-1948) fue un asceta de nacionalidad hindú, de aspecto delgado y místico, de voluntad serena, inflexible en sus objetivos y en sus métodos. Este hombre fue el forjador de la independencia de la India, pues gracias a sus estudios de jurisprudencia y a su práctica de la no - violencia pudo llevar a su pueblo a la libertad...


Hacia la independencia.

Varias veces en su vida Gandhi recurrió a los ayunos como medio de presión contra el poder, como forma de lucha espectacular y dramática para detener la violencia o llamar la atención de las masas. La falta de humanidad del sistema de castas, que condenaba a los parias a la absoluta indigencia y ostracismo, hizo que Gandhi convirtiera la abolición de la intocabilidad en una meta fundamental de sus esfuerzos. Y desde la prisión de Yervada, donde había sido confinado nuevamente, realizó un «ayuno hasta la muerte» en contra de la celebración de elecciones separadas de hindúes y parias. Ello obligó a todos los líderes políticos a acudir junto a su lecho de prisionero para firmar un pacto con el consentimiento inglés. La labor de «pedagogía popular» para curar a la sociedad hindú de sus llagas no terminó aquí. Distanciado del Congreso ante la decepción que le provocaban las maniobras de los políticos, se dedicó a visitar pueblos lejanos, insistiendo en la educación popular, en la prohibición del alcohol, en la liberación espiritual del hombre.


El estallido de la Segunda Guerra Mundial fue el motivo de que Gandhi, una vez más, retornara al primer plano político. Su oposición al conflicto bélico era absoluta y no compartía la opinión de Nehru y otros líderes del Congreso, proclives a apoyar la lucha contra el fascismo. Pero la decisión del virrey de incorporar el subcontinente a los preparativos bélicos de Gran Bretaña sin consultar con los políticos locales, clarificó las aguas, provocando la dimisión en masa de los ministros pertenecientes al Congreso. Tras la toma de Rangún por los japoneses, Gandhi exigió la completa independencia de la India, para que el país pudiera escoger libremente sus decisiones. Al día siguiente, el 9 de agosto de 1942, era arrestado junto a otros miembros del Congreso, lo que produjo una sublevación en masa de los nativos, seguida por una serie de revueltas violentas en todo el territorio indio. Ésta fue la última prisión del Mahatma y quizá la más dolorosa, porque desde su presidio en Poona se enteró de la muerte de su mujer, Kasturbai. Era ya un anciano frágil y debilitado cuando salió en libertad en el año 1944.

Finalizada la guerra, y tras la subida al poder de los laboristas en Inglaterra, Gandhi desempeñó un rol fundamental en las negociaciones que llevaron a la liberación. Sin embargo, su postura opuesta a la partición del subcontinente nada pudo contra la determinación del líder de la Liga Musulmana, Jinnah, defensor de la separación del Pakistán. Dolido por lo que consideró una traición, en 1946 el Mahatma vio con horror cómo los antiguos fantasmas indios resurgían durante la celebración del Nombramiento de Nehru como primer jefe de gobierno, que fue pretexto de violentos disturbios motivados por la pugna entre hindúes y musulmanes.


Gandhi se trasladó a Noakhali, donde habían comenzado los enfrentamientos, y caminó de pueblo en pueblo, descalzo, tratando de detener las masacres que acompañaron a la partición en Bengala, Calcuta, Bihar, Cachemira y Delhi. Pero sus esfuerzos sólo sirvieron para acrecentar el odio que sentían por él los fanáticos extremistas de ambos pueblos: los hindúes atentaron contra su vida en Calcuta y los musulmanes hicieron lo propio en Noakhali. Durante sus últimos días en Delhi llevó a cabo un ayuno para reconciliar a las dos comunidades, lo cual afectó gravemente su salud. Aun así, apareció de nuevo ante el público unos días antes de su muerte.


El 30 de enero de 1948, cuando al anochecer se dirigía a la plegaria comunitaria, fue alcanzado por las balas de un joven hindú. Tal como lo había predicho a su nieta, murió como un verdadero Mahatma, con la palabra Rama ('Dios') en sus labios. Como dijo Einstein, «quizá las generaciones venideras duden alguna vez de que un hombre semejante fuese una realidad de carne y hueso en este mundo».







Los primeros experimentos de la resistencia gandhista.
Al volver a Porbandar encontró a su familia desintegrada: la madre había muerto poco antes y los Gandhi habían perdido toda influencia en la corte principesca. Como abogado no halló muchas perspectivas, ya que su primera actuación profesional terminó en un humillante fracaso, pues enmudeció al dirigirse al tribunal y no pudo continuar. Fue entonces cuando una factoría comercial musulmana le ofreció un contrato para atender un caso de la empresa en Durban, y Gandhi no dejó pasar la oportunidad. Se embarcó hacia Sudáfrica en 1893.

En el país de los antiguos colonos holandeses vivía una colonia hindú formada en su mayoría por trabajadores, a quienes los ingleses llamaban despectivamente sami. Carecían de todo derecho, se les despreciaba y discriminaba racialmente, como pudo comprobar en carne propia el joven abogado durante algunos de sus viajes en ferrocarril. Pero la situación era más grave aún de lo que parecía. Terminado su trabajo, Gandhi estaba a punto de regresar a la India cuando se enteró de la existencia de un proyecto de ley para retirar el derecho de sufragio a los hindúes. Decidió entonces aplazar la partida un mes para organizar la resistencia de sus compatriotas, y el mes se convirtió en veintidós años.

Durante esa larga etapa de su vida, su mayor preocupación fue la liberación de la comunidad india, y en ella fue dando forma a las armas de lucha que más tarde utilizaría e su país. En los primeros años, convencido de las buenas intenciones del colonialismo británico, abrió un bufete para defender a sus compatriotas ante los tribunales en Johannesburgo y se propuso articular un movimiento dedicado a la agitación por medios legales. Fundó el periódico "The Indian Opinion", para aglutinar a la comunidad india y, como instrumento de agitación legal, creó el Congreso Indio de Natal. Sus simpatías anglófilas le llevaron durante la guerra contra los bóers a organizar el Cuerpo Indio de Ambulancias, acción que mereció duras críticas por parte de los nacionalistas indios.

A partir de 1904 la actividad de Gandhi sufrió un cambio notable: después de leer la crítica del capitalismo contenida en "Unto The Last", de John Ruskin, modificó su estilo de vida y pasó a llevar una sencilla existencia comunitaria en las afueras de Johannesburgo donde fundó una comuna llamada Tolstói. En esa época bosquejó la teoría del activismo no-violento, que puso en marcha por primera vez para oponerse a la ley de registro. Esta ley obligaba a todos los indios a inscribirse en un registro especial con sus huellas dactilares. Gandhi ordenó a sus compatriotas que no se inscribieran, que comerciaran en las calles sin licencia y, más tarde, que quemaran sus tarjetas de registro frente a la mezquita de Johannesburgo. Como muchos de sus seguidores, fue a parar a la cárcel varias veces, pero el movimiento de resistencia civil obtuvo varios éxitos parciales.

En 1913 la protesta contra un impuesto considerado injusto se tradujo en una marcha a través del Transvaal, hasta Natal. Al año siguiente las autoridades británicas dieron marcha atrás con dicho impuesto y autorizaron a los asiáticos a residir en Natal como trabajadores libres. La victoria parecía total, y Gandhi, que había abandonado las vestimentas europeas en señal de protesta, partió definitivamente de Sudáfrica con su mujer y sus hijos. A largo plazo todos los logros de la comunidad india se perdieron y las autoridades de aquel país endurecieron aún más su política racista, pero Sudáfrica había sido el banco de pruebas donde Gandhi desarrolló y comprobó las tácticas que más tarde habría de utilizar en su tierra natal.


Frases de Gandhi:
"La diferencia entre lo que hacemos y lo que seríamos capaces de hacer bastaría para resolver la mayor parte de los problemas del mundo."
"La violencia es el miedo a los ideales de los demás."

"Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa."

"Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible."

"Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego."

"No dejes que se muera el sol sin que hayan muerto tus rencores."

"No escuches a los amigos cuando el amigo interior dice: ¡Haz esto!."

"Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia."




Querer, desear e ilusionarse.

Cuando buscaba las cosas que creía que las quería y las tenía tiempo después, era cuando me daba cuenta de que realmente sentía ilusión por tener algo, pero mis sentimientos no iban más allá de eso, una ilusión, cuando precisamente no sólo influía en mi, veía que otras personas podían verse afectadas por mis decisiones es cuando aprendí a hacer las cosas pensándolas dos veces, por el peso que caía en la otra persona, pero si no me hubiera equivocado en todo eso, no hubiera aprendido de mirar antes las cosas des de fuera y pensar un poquito más en los demás, sin pensar también en la que yo realmente quiero, no en lo que deseo o me ilusiona.